Impulsando la ambición global: cómo Mango adapta RRHH a 120 mercados

Descubra cómo el retailer de la moda con sede en Barcelona está integrando datos, IA e insights de personas en una estrategia de personal diseñada para crecer a escala. 

Mireia Galofré Piedrafita, Director of Total Rewards, Organisation and Analytics, Mango

Mireia Galofré Piedrafita no tenía previsto vestir al mundo.

La abogada que se convirtió en banquera y luego en líder de RRHH ahora supervisa la compensación total, la organización y los analytics en Mango, donde sus decisiones influyen en los empleados de más de 120 mercados. Es un rol que exige precisión y creatividad por igual, como la propia marca en sí misma.

"Me enorgullece decir que trabajo en Mango", afirma Galofré, quien ya vestía sus colecciones mucho antes de empezar a trabajar en la empresa. "He crecido con esta marca".

Esta conexión personal es más profunda de lo que la mayoría cree. La madre de Galofré era costurera y, desde muy temprano, le inculcó el aprecio por el arte que se esconde detrás de cada costura. Hoy en día, aplica esa misma minuciosidad a la creación de sistemas de personal a escala global.

"Los cambios pueden dar miedo. Pero hay que confiar en las skills, pedir feedback y tener confianza en lo que hacemos bien".

El giro inesperado

La trayectoria que llevó a Galofré a los RRHH en la moda comenzó en el competitivo mundo de los mercados financieros. Tras comprobar que el derecho de familia no era su vocación, un puesto bancario de back office le permitió descubrir un talento inesperado. Le encantaba el ritmo del trabajo, los números y la adrenalina de los mercados en movimiento.

Permaneció allí durante una década y llegó a gestionar un equipo de más de 20 personas. No obstante, su experiencia en finanzas resultó ser una ventaja que podía trasladarse a otro ámbito.

"Los cambios pueden dar miedo", reflexiona. "Pero hay que confiar en las skills, pedir feedback y tener confianza en lo que hacemos bien".

La realización de un MBA y un cambio interno al área de RRHH sentaron las bases. Cuando Mango llamó a su puerta, Galofré vio algo poco habitual: la oportunidad de ayudar a la marca a crecer a escala y fortalecer la función del personal a medida que la empresa se expandía a nivel global.

Adaptar los RRHH a la moda global

Mango opera en la intersección entre la moda accesible y una perspectiva que antepone la calidad y el diseño, con tiendas físicas y canales digitales que se expanden rápidamente por los seis continentes. Ese crecimiento creó una necesidad urgente de modernizar las operaciones de personal sin perder de vista lo que define a la empresa.

El rol de Galofré consistía en crear una estrategia global de compensación total y analytics desde cero. Dicha estrategia debía facilitar la planificación de la fuerza laboral, proporcionar a los líderes una visión más clara del talento y respaldar la ambiciosa expansión de la empresa.

"Es muy raro en una carrera profesional tener la posibilidad de definir la estrategia, elegir los sistemas e implementarlos a nivel global", explica Galofré.

El desafío no fue solo técnico. Galofré aprendió que la gestión del cambio requiere un tipo de liderazgo diferente.

"Al principio, tuvimos que ir más despacio para poder avanzar", comenta. "No queríamos ser 'los nuevos' que les dicen a los demás cómo hacer su trabajo. Teníamos que ser asertivos, pero también pacientes".

El resultado es una función del personal que cada vez se basa más en los datos y la coherencia, al tiempo que se preserva la intuición humana necesaria para el mundo de la moda (y de RRHH).

"La función de RRHH es una de las más afectadas por la IA y, al mismo tiempo, una de las más importantes, donde no se pueden cometer errores".

La colección de IA

Si uno le pregunta a Galofré cómo la IA repercute en el sector de RRHH, ella no se anda con rodeos. La IA es transformadora y lo que se pone en juego es mucho.

"La función de RRHH es una de las más afectadas por la IA y, al mismo tiempo, una de las más importantes, donde no se pueden cometer errores", afirma.

En Mango, eso significa utilizar los datos no solo para realizar un seguimiento del headcount, sino también para prever mejor las skills que necesitará la empresa en un plazo de tres a cinco años. Significa pasar a un enfoque basado en las skills, un trabajo por proyectos más fluido y una colaboración transversal, todo ello respaldado por la tecnología moderna de RRHH.

"Tenemos que preguntarnos qué skills necesitaremos dentro de tres o cinco años y empezar a desarrollarlas ahora mismo", asegura Galofré.

Pero la tecnología, insiste, es solo la mitad de la ecuación. "Es necesario adoptar la IA, pero RRHH debe seguir generando resultados desde la perspectiva humana".

Es una filosofía que refleja la propia forma en que Mango concibe la moda. Honra la tradición, acoge la innovación, pero nunca pierdas de vista a la persona que lleva la prenda.

El ajuste perfecto

Lo que motiva a Galofré no son los sistemas ni las hojas de cálculo. Es ver crecer a su equipo.

"Hacer un buen trabajo, hacer crecer a mi equipo y ver cómo triunfa me da energía", comparte.

Su consejo para prosperar en el mundo laboral actual es particularmente directo. Trabajar duro, colaborar constantemente, seguir aprendiendo y ser resiliente. Y, sobre todo, disfrutarlo.

"Debemos disfrutar de lo que hacemos y pasarlo bien".

Para alguien que está construyendo la infraestructura de RRHH de una marca de moda global presente en 120 mercados, no se trata solo de un consejo profesional. Es un principio de diseño.

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